Menorca: Una maravilla geológica y reserva de la biosfera de la UNESCO
La geología de Menorca es una de las cosas más fascinantes de la isla, y es una gran razón por la que sus paisajes se ven tan variados y espectaculares en un área tan pequeña. Menorca contiene tipos de roca de casi todos los grandes períodos geológicos de los últimos 400 millones de años. Por eso la isla fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO: la geología sustenta ecosistemas únicos, gran biodiversidad y paisajes notablemente bien conservados.
Arriba: la estratificación geológica única de Menorca en la parte norte de la isla, que incluye pizarra, arenisca, roca volcánica y arcilla roja.
Menorca está dividida casi perfectamente en dos regiones contrastantes, dos “mitades” geológicas completamente diferentes. El norte, a menudo llamado la región de "Tramuntana" y conocido por su paisaje agreste y salvaje, está formado por rocas antiguas, algunas de más de 300 millones de años. El norte es rojizo y espectacular, con acantilados, cabos y arena oscura y gruesa.
Arriba: los espectaculares acantilados de Ses Penyes, en el norte de la isla, no muy lejos de Mahón.
El sur, a menudo llamado la región de "Migjorn", es blanco, suave y más arbolado. La roca caliza porosa de la región crea barrancos, cuevas y calas tranquilas de arena blanca.
Arriba: los típicos acantilados blancos de pinos de la costa sur de Menorca
Cerca del faro de Favàritx, el paisaje está formado por rocas metamórficas muy oscuras y antiguas que se ven áridas, agrietadas y surrealistas. Esta zona a menudo se describe como lunar y no se parece a nada de lo que hay en el resto de las Islas Baleares.

Arriba: el paisaje de aspecto lunar que rodea el faro de Favàritx, cerca de Mahón.
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