¿Qué hace especial al queso de Menorca?
Hay sabores que cuentan la historia de un lugar con más claridad que las palabras. En Menorca, ese sabor es el queso: rico, mantecoso, con un elegante toque salino de brisa marina, y tan parte del paisaje como los muros de piedra seca que atraviesan los campos verdes. Queso Mahón-Menorca, el famoso queso de la isla, no es solo una delicadeza de renombre mundial: es una tradición viva, un sabor moldeado por siglos de vida insular, vientos cargados de sal y las orgullosas manos de los artesanos locales.
¿Cuál es la historia del queso de Menorca?
La historia del queso en la isla se remonta a tiempos prehistóricos, como sugieren los restos de utensilios cerámicos usados en su producción desde el 2000 a. C. Existe documentación escrita desde el siglo V d. C. que hace referencia al consumo de queso en la isla, y documentos árabes del año 1000 destacan la excelencia del queso menorquín.
Su comercio exterior ya era importante en el siglo XIII; sin embargo, fue durante el período de dominio británico en el siglo XVIII cuando experimentó un impulso considerable, dando lugar a su nombre Mahón, por el puerto desde el que se enviaba el producto. En 1985 obtuvo la Denominación de Origen y se constituyó su Consejo Regulador. En 1997, el nombre protegido se amplió a "Mahón-Menorca."
El proceso de elaboración del queso Mahón-Menorca (formatjat en la lengua local) ha permanecido inalterado durante mucho tiempo en todas las fincas menorquinas (conocidas localmente como llocs), donde se elabora siguiendo prácticas antiquísimas. En conjunto, está determinado por una serie de operaciones que han pasado de padres a hijos, de madres a hijas, y cuya correcta aplicación define y crea el auténtico queso Mahón-Menorca, aunque recientemente se han incorporado algunas modificaciones, según recomiendan los avances tecnológicos actuales.

En la finca de 350 hectáreas de Subaida, elaboran queso de dos razas: la vaca frisona de origen holandés (en la imagen de arriba), que tiene una alta producción de leche, y la vaca ‘Vermella’ de Menorca, de color arcilla roja, de menor tamaño y que produce leche más grasa.
¿Está protegido el queso de Menorca por una Denominación de Origen?
Un producto con Denominación de Origen Protegida significa que está estrechamente vinculado al área geográfica en la que se produce: la isla de Menorca. Las condiciones o características geográficas y climáticas (suelo, temperatura, humedad, luz, etc.), junto con factores humanos (proceso de elaboración y prácticas tradicionales de maduración), influyen de manera decisiva en las características, el aroma y el sabor finales del queso Mahón-Menorca.
La ganadería en explotaciones familiares, con la tierra dividida en parcelas por multitud de muros de piedra seca para que el ganado pueda pastar libremente, configura el paisaje característico del campo menorquín y ha ayudado a mantener el equilibrio ecológico que ha hecho posible que Menorca haya sido declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO.

Arriba: cuando estés en Menorca, verás a menudo estos carteles, que indican que las vacas cuya leche se usa para hacer el queso Mahón-Menorca, y la finca correspondiente donde se elabora el queso, están cerca
¿Cuál es el perfil de sabor del queso menorquín?
Lo que distingue al queso menorquín es su inconfundible sentido del lugar en el paladar. Las vacas de la isla, que pastan en praderas enriquecidas por suelos ricos en minerales y la bruma marina, producen una leche sutilmente impregnada de salinidad. Es esta leche la que forma la base del queso Mahón-Menorca, aportándole su característico toque ácido y su profundidad mantequillosa.
Elaborado tradicionalmente con leche cruda de vaca, el queso se prensa y se moldea a mano, luego se sala y se unta con pimentón o aceite de oliva, lo que da a la corteza un brillo cálido de color óxido. En el interior, la textura va de suave y cremosa en los quesos jóvenes (tierno), a firme y cristalina en las versiones curadas (curado y añejo). Los sabores se intensifican con el tiempo: de suaves y delicados a intensos, avellanados y complejos, con matices de caramelo y especias.
- Queso Mahón-Menorca: elaborado con leche que ha sido sometida a algún tratamiento de conservación, como la pasteurización. Se pueden usar moldes para darle forma.
- Queso Mahón-Menorca artesano: elaborado con leche cruda de la propia finca, utilizando un "fogasser" (paño de algodón) para darle forma.
¿Cuál es la importancia de la etiqueta Queso Mahón-Menorca ?
En 1985, Queso Mahón-Menorca obtuvo la Denominación de Origen Protegida (DOP), reconociendo su identidad única y salvaguardando sus métodos tradicionales. Solo el queso producido y madurado en la isla, siguiendo estrictas directrices, lleva este sello de autenticidad.
Hoy, casi 30 queserías y fincas familiares siguen con este oficio, desde productores más grandes hasta pequeñas formatgeries, donde el proceso sigue siendo maravillosamente artesanal. En lugares como Sant Patrici y Subaida, los visitantes pueden ver de cerca la elaboración del queso, conocer a los agricultores y, por supuesto, degustar el resultado, a menudo acompañado de vino local y sobrasada menorquina (embutido curado típico de la isla).

Arriba: artesanos trabajando duro en la finca Sant Patrici, cerca de Ferreries, en el centro de Menorca
¿Dónde se puede probar queso en Menorca?
- Sant Patrici (Ferreries) - La finca produce quesos curados galardonados elaborados con leche cruda, de sabores profundos y complejos. Las visitas son con cita previa, y su tienda es un tesoro de delicias locales; además, el entorno es precioso y también producen vino. Hay visitas guiadas con cata de queso y vino, con reserva previa obligatoria.
- Binissues: Disfruta de una experiencia familiar de elaboración de queso menorquín con técnicas y utensilios tradicionales. También incluye una visita a las casas y museos de Binissuès. Todos los días a las 11 a. m., reserva con antelación en su sitio web.
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Subaida (Alaior): una finca familiar que ofrece visitas guiadas por cada etapa de la elaboración del queso, desde el ordeño hasta la maduración. No te pierdas la sesión de degustación, donde podrás probar quesos curados desde 3 meses hasta más de un año, acompañados de sobrasada casera y vino.
Arriba: muchas de las granjas lecheras de Menorca te venderán sus quesos y otros productos directamente; cuando veas este cartel, puedes parar y comprar directamente al agricultor.
¿Qué puedo esperar en una cata de queso en Menorca?
Ningún viaje a Menorca está completo sin probar su queso en sus múltiples formas:
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Prueba lascas de queso Mahón-Menorca joven y curado en los puestos del Mercat des Peix en Mahón o el Mercat Municipal en Ciutadella.
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Combina queso curado con dulce figat (mermelada de higo) y almendras en un picnic campestre, a la sombra de un olivo.
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Haz una visita a una quesería en funcionamiento (ver abajo), viendo cómo la leche se convierte en cuajada, la cuajada en queso y el queso en una revelación en tu paladar.
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En los restaurantes, busca platos al queso de Mahón: queso menorquín laminado sobre ensaladas o servido simplemente con pan rústico y aceite de oliva local.















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