Algunas de las fincas más espectaculares de la isla han sido renovadas con maestría para ofrecer a los huéspedes un refugio rural lujoso e inolvidable...
Hoteles boutique rurales: lujo íntimo con sentido de lugar
Aunque gran parte del Mediterráneo ha sido modelado por hoteles de gran altura y extensos resorts, Menorca ha conservado su encanto con una creciente colección de hoteles boutique rurales que ponen el acento en el patrimonio, la sostenibilidad y una conexión íntima con la cultura de la isla. Ubicados en palacios centenarios, casas de campo restauradas y casas tradicionales de pueblo, estos hoteles ofrecen una experiencia claramente menorquina, que combina lujo discreto con autenticidad.

En la esquina sureste de la isla, encontrarás la espectacular finca de Alcaufar Vell (en la imagen de arriba), de 250 hectáreas, con senderos y distintas rutas para pasear, correr o simplemente deambular. Alcaufar Vell cuenta con 22 habitaciones y suites distribuidas entre la casa señorial y las antiguas caballerizas.
Una finca agrícola del siglo XIX en el corazón de Menorca, Amagatay rinde homenaje al patrimonio menorquín: un refugio rústico que honra la historia rural de la isla. Entre olivares y piedra antigua, encontrarás un lugar donde el tiempo se ralentiza para preservar la paz y la autenticidad de Menorca.

Vive Son Vell, una casa señorial del siglo XVII meticulosamente restaurada, ubicada en la esquina suroeste de la isla, cerca de Ciutadella
Refugios costeros: serenidad junto al mar
En Ciutadella, encontrarás el hotel boutique rural de ensueño Son Vell. Son Vell es la joya insignia de la creciente cartera de propiedades históricas de lujo de Vestige Collection en Menorca, y vaya debut. Esta increíble propiedad ofrece a los huéspedes muchas actividades auténticas e incluso tiene su propio camino hasta el mar.
Hotel Rural Binigaus Vell, cerca de las vírgenes playas del sur de la isla, permite a los huéspedes explorar la naturaleza con fácil acceso al sendero costero del Camí de Cavalls.
Un tipo de estancia insular diferente
Los hoteles boutique rurales de Menorca ofrecen mucho más que un lugar para dormir: brindan una experiencia profundamente arraigada en la identidad de la isla. Ya sea alojarse en un palacio centenario, despertarse con vistas al campo ondulado o sumergirse en la serenidad costera de Menorca, estos alojamientos invitan a los viajeros a bajar el ritmo y abrazar el compás de la isla. Aquí, el lujo no se mide por la opulencia, sino por la intimidad, la autenticidad y la conexión que estos hoteles fomentan entre los huéspedes y su entorno.





























































